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jueves, 23 de septiembre de 2010

Contra todo pronóstico

Una prueba de valor más que los Fakiers aprueban con comodidad. El rival: El último campeón de la Liga E. Los problemas: Arquero, lateral y volante ausentes, lo cual nos llevaba a jugar con un jugador menos y con alguno de los que juegan al arco.
Después de una semana de llamados y pedidos de auxilio a conocidos sólo pudimos conseguir a alguien que cubra la banda izquierda. Hugo "Bebote" Cantero, amigo de los Fakires, se puso la casaca azul y negra y custodio el sector en donde habitualmente se ubica nuestro capitán que, demostrando no sólo gran versatilidad sino también las ganas de siempre dar todo, se puso los guantes y fue al arco.
El partido comenzó y, como siempre sucede en los cruces entre dos equipos que saben a qué quieren jugar, la pelota se disputaba en la mitad de la cancha sin demasiada profundidad. Nuestro refuerzo se mostraba seguro con la pelota tanto en defensa como en ataque, y nuestro arquero de emergencia no tenía demasiada actividad por el momento, lo que no lo dejaba afuera del partido ya que ordenaba y ayudaba a la defensa dando gritos en cada ataque rival.
Llega el primer gol Fakir y a pesar del cambio en el resultado el partido siguió jugándose de la misma manera. Tal es así que luego de una falta cometida en la puerta del área Fakir le dio la oportunidad a Atlético de alcanzar el empate con una buscapié que se filtró entre las piernas de la barrera y desparramando al arquero que poco pudo hacer para detenerla. Pero la mala fortuna no se detuvo ahí y, tras un corner pasado y bien abierto de Caseros, su delantero con los ojos bien abiertos cabeceo una pelota que sin llevar demasiada potencia cruzó por sobre todas las cabezas y se metió en el ángulo mientras los reclamos entre los defensores salían a la luz.
Sin dejarse llevar por la desesperación los Fakires siguieron haciendo todo lo posible para imponer su juego, apoyandose en una gran participación de Maximiliano Martin, ese Gago que tenemos en el mediocampo que por más que tenga gran habilidad con la pelota dominada, se puso la camiseta de conserje del equipo y se dedicó al trabajo sucio. Cortando todo intento de ataque rival poco a poco se fue adueñando del mediocampo para dar lugar a una serie de goles de nuestro delantero Pablo Marqués. 4-2 en favor de los Fakires se puso el partido ante la mirada de un flamante campeón que se debatían entre quien de sus defensores dejó escapar al coloradito de negro, y quien de los delanteros se dejó comer por nuestro conserje.
Sólo para demostrar que todavía estaban con vida, el equipo de blanco marcó otro gol con una escapada por derecha de uno de sus delanteros que, con algo de fortuna, hizo que la pelota se le metiera pegadita al primer palo de nuestro capitán que fue a buscarla al fondo de la red expresando toda su bronca soltando al aire una serie de improperios contra el delantero que de haber sido tomados en cuenta por el árbitro se hubiese hecho amonestar de una forma muy tonta. Pero más allá de este gol, los Fakires siguieron imponiendose y luquidaron el partido con un gol más que decretó el resultado final.
Teniendo todo en contra para jugar este partido y el hecho de haberlo definido de una manera tan rotunda, los Fakires demuestran una vez más que están para soñar muchas cosas y que si a esta actitud le suman el buen juego que saben hacer la zona Campeonato seguramente los tenga entre uno de sus protagonistas.

sábado, 11 de septiembre de 2010

The Show Must Go On...


Era Domingo por la tarde, y en el horario en el que se juegan los partidos importantes de la fecha, C.A. Fakires llegaba a Yirigoyen Futbol con el deseo de volver al triunfo luego de una derrota la fecha pasada.
Con el pase para clasificar todavía disponible para clasificar la Zona Campeonato, el equipo estaba con ansisas de demostrar que lo de la fecha anterior ante Anfeta Team había sido solo un tropiezo en la carrera hacia la clasificación.
En frente estaba Coqueiros F.C.  un equipo contra el que nunca se había enfrentado. Los brasileros venian de una derrota ante Atlético Caseros y de quedar libres la fecha pasada por postergar su partido.

Como era de esperarse, ambos equipos salieron a ganar el partido ya que venian de ser derrotados en sus últimas presentaciones. Sin lugar para los miedos y para las equivocaciones, los primeros minutos del partido demostraron básicamente lo que sería el desarrollo del encuentro. Ninguno de los dos equipos lograba imponerse en la mitad de la cancha pero las llegadas eran parejas en los dos arcos. Todo eso durante los primeros minutos del encuentro hasta que en un ataque Fakir con posterior definición de su goleador, el Colo Marqués, se rompió el cero en el marcador. A partir de ahí el dominio del partido era del equipo de las pecheras (si, otra vez el capi fakir perdió el sorteo y tuvieron que ponerse las pecheras).

Con el correr de los minutos Fakires conseguía afianzar su idea de juego con el dominio de la pelota. Promediando el primer tiempo, se hicieron dos cambios: Maxi (que volvía a jugar desde el partido por la promocion en la LIGA E) y Villa por Max y Pino. El equipo, no acostumbrado a jugar con con muchas variantes durante el partido, sintió fuertemente esto, y perdió la pelota en la mitad de la cancha. Producto del desorden, llegó el empate de Coqueiros con una gran corrida de su número 7. Sin embargo, Fakires volvió a tomar el control del balón y fue nuevamente con orden y buenas ideas hacia el arco rival a buscar el segundo tanto.

Mientras tanto, en el costado de la cancha estaba el CameraMan Julo, que parece que siempre que viene nos tocan pecheras, al Jefe de la Barrabrava Tincho, y a la porrista oficial Mica que en lugar de hacer bailes sensuales para distraer a los rivales, se dedicaba a empachar a los Fakires que esperaban para entrar al partido a base de mates.

Finalizado el primer tiempo, el equipo fue al descanso con un 1 a 1 parcial que dejaba las puertas abiertas a ambos equipos para llevarse los 3 puntos, pero los Fakires sabían que de ser un poco más finos en el último pase el trámite del partido iba a ser mucho más siemple.

Para el comienzo del segundo tiempo, salieron Hairo y Mathi por Max y Pino y el equipo se paró con Kbe al arco, la defensa formada por Rulo, Villa y Nico, Max y Maxi en el medio, Pino flotando más adelante y el Colo como Punta.
El equipo salio a ganar el partido y no tardó en imponer nuevamente su idea de juego, aunque Coqueiros no se dejaba pasar por arriba y respondía con una buena defensa y algunos contraataques que lastimaban.

Promediando el complemento, Fakires se encontró con un tiro libre en la puerta del area que no desperdició. Villa acomodó la pelota, y con un tiro certero cerca del palo izquierdo, que el
arquero no alcanzó a desviar, puso el partido 2 a 1.

A partir de ahí Coqueiros salió con más fuerza a buscar el empate, pero se encontraba con una defensa sólida enfrente y Fakires no se metía tan atrás e iba en busca de un tercer tanto que sentencie el resultado.

Sin embargo, el futbol da para todo, y una vez más hizo valer su máxima que "los goles que no haces en un arco te los hacen en el otro", y luego de un lateral mal sacado en defensa para los Fakires, vino la reposición del balón a favor de Coqueiros y con una jugada mágica de su número 10, puso el 2 a 2 a tan solo dos minutos del final del partido. Ya no hubo tiempo para enmendar los errores.

El partido termino con un Pino puteando a los 4 vientos, unas charlas internas que parecían las discusiones entre Pachano y la Alfano, y las caras largas por haber dejado en el camino 2 puntos que ahora complican la clasificación a la Zona Campeonato. La mayor bronca fue porque Fakires volvio a su juego, hizo un partido muy bueno, que simplemente no supo definir y luego tuvo que pagar por sus errores. Coquieros rescató un punto que todavía les deja las puertas abiertas, sumado al golpe anímico por este empate con sabor a victoria.

Ahora Fakires deberá reponerse lo antes posible de este duro revés y salir a ganar y hacerlo la fecha que viene contra el puntero de la zona y último campeón de la Liga E, Atlético Caseros. Pero ya sabe que si deja más puntos en el camino, la clasificación va quedar muy lejos.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Fakires: Animales de malas costumbres


Después de más de un año compartiendo esto que es tener un equipo de fútbol, fuimos realizando a lo largo de cada fin de semana, una serie de actividades que poco a poco se fueron convirtiendo en costumbres y hasta ritos que envuelven a este equipo, que a continuación pasaré a enumerar.

El primero de estos comportamientos tan Fakir como el turbante, es la cierta holgadez con la que algunos cuentan a la hora de presentarse en el punto de encuentro para ir a jugar. Esto ya más que una costumbre se convirtió en un vicio, algo que todos saben que está mal pero que nadie puede dejar de hacerlo. Son siempre las mismas las caras que llegan a horario y esperan con el celular en la mano a que los mismos de siempre se hagan presentes. Celulares apagados, borracheras indomables, hermanos que se rehúsan a levantarse y obligaciones de último momento son algunas de las más habituales excusas que se escuchan cuando estamos todos, no sin la presencia de improperios e indicaciones sobre donde puede irse cada uno de los que estuvo esperando por parte del recién llegado.

Cuando un equipo rival ve llegar a los Fakires, puede divisar a simple vista una gran cantidad de costumbres compartidas que tiene este equipo que si no las tuviera quizás haría un mejor desempeño, pero no serían Fakires. Los autos estacionan y bajan nueve o diez personas con caras de “¿Quién me mandó a anotarme a un torneo?” y ya se adivinan dos cosas: Que nunca utilizan transporte público y que nunca tienen una noche tranquila. Y si el quipo es seguido con la mirada por parte de equipos concentrados y ya precalentando, se sorprenden al ver que el tabaco es nuestro “Jugador Nro. 12”, aunque resta más de lo que suma. Y así, con el recuerdo de una noche en la que algunos pregonaban su facilidad para levantarse sirviéndose una copa más a tres horas del comienzo del partido y con los pulmones ya cansados desde antes del pitazo, los Fakires comienzan a hacer rodar el balón.

El post partido es quizás donde los ritos más notorios salen a la luz. Ya habiendo dejado atrás los insultos hacia los del reloj atrasado y las anécdotas de la noche anterior, con una Gatorade en una mano y tabaco en la otra, los Fakires se sientan a hablar del partido que jugaron. Sin importar la calidad de juego demostrado, los Fakires nunca se van a rebajar a aplaudir alguna actuación y, ya a modo de costumbre, comienzan a remarcar los errores de todo el quipo agregándole exageraciones y un tono burlón. El más perjudicado en este punto de la conversación es siempre nuestro querido arquero, seguramente porque es difícil de hacerlo ofender y sabe que las cosas no se dicen en serio.

Después de la recuperación del aire perdido y las sales naturales, los autos se ponen en marcha rumbo al lugar donde se recupera lo que los Fakires consideran más importante: Los kilos de más. Cruzando toda la capital para luego hacer más fácil el retorno a casa, buscamos lugar donde estacionar y cruzamos una puerta que nos dice “Bienvenidos”. Llegando a la caja todos sabemos lo que queremos y nuestra única incertidumbre pasa por ubicarnos en una fila relativamente corta y ágil. La persona que nos atiende nos dice “Bienvenidos a Burguer King, ¿Qué van a llevar?” para dar comienzo a la lista y a algún que otro intento de acercamiento en el caso de que quien nos haya atendido sea una fémina. Más allá de algunos rebeldes que desafían las reglas del buen gusto, todos nos vamos hacia las mesas con nuestro Stacker esperándonos en un envoltorio rojo.

Y así, después de más charlas recostados en un asiento de Burguer con la panza bien llena y de hacer la digestión con una mayor ingesta de tabaco, los Fakires vuelven a sus casas demostrando que no siempre se vuelve con más salud después de hacer ejercicio.